Te quiero cada día hasta que me doy cuenta de que tú no me quieres. Entonces digo: '¡pues no te quiero!' Pero luego acabo pensando que podrías llegar a quererme tanto como yo te quiero a ti, y entonces, al día siguiente, vuelvo a quererte tanto como el día anterior.
9 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada